San Pedro Sula – Una nueva masacre estremeció la zona norte de Honduras la noche del jueves, cuando tres jóvenes fueron raptados, torturados y asesinados por un grupo armado en el sector La Pradera, colonia Satélite, en San Pedro Sula. El crimen eleva a 12 el número de masacres registradas en el país en los primeros tres meses de 2025, pese a que Honduras continúa bajo un prolongado estado de excepción.
Según relatos preliminares, al menos diez hombres fuertemente armados interceptaron a las víctimas, cuyos cuerpos fueron posteriormente hallados sin vida en un potrero de la zona. Las autoridades aún no han confirmado la identidad de los fallecidos, pero ya se encuentran en el lugar realizando las investigaciones correspondientes.
Este último hecho se suma a una ola de violencia que ha cobrado la vida de al menos 42 personas en escenarios de asesinatos múltiples en lo que va del año, incluyendo mujeres y menores de edad.
Migdonia Ayestas, directora del Observatorio de la Violencia de la UNAH, calificó la situación como alarmante. “En un solo lugar, aunque el objetivo sea uno, están matando a tres. Eso es un mensaje de miedo para la población”, declaró.
La investigadora también alertó sobre el aparente fracaso del estado de excepción vigente en Honduras desde 2022. “Los delincuentes no respetan normas ni autoridades, y esto refleja que los grupos criminales tienen el control en muchas zonas del país”, dijo.
Los departamentos más golpeados por estos crímenes múltiples son Francisco Morazán, Colón, Ocotepeque, Olancho, Yoro, Comayagua y Cortés. En San Pedro Sula, esta es la segunda masacre registrada solo en marzo, luego de que cuatro personas fueran ejecutadas en el sector Rivera Hernández el pasado día 19.
Desde el inicio del estado de excepción, Honduras acumula 87 masacres a nivel nacional, reflejando un repunte del 100% respecto al mismo período del año anterior, según datos del Observatorio de la Violencia.
A pesar de las medidas de militarización y operativos conjuntos anunciados por el gobierno, los hechos violentos continúan sembrando el miedo entre la ciudadanía y evidencian los desafíos aún pendientes en la lucha contra el crimen organizado.
San Pedro Sula – Una nueva masacre estremeció la zona norte de Honduras la noche del jueves, cuando tres jóvenes fueron raptados, torturados y asesinados por un grupo armado en el sector La Pradera, colonia Satélite, en San Pedro Sula. El crimen eleva a 12 el número de masacres registradas en el país en los primeros tres meses de 2025, pese a que Honduras continúa bajo un prolongado estado de excepción.
Según relatos preliminares, al menos diez hombres fuertemente armados interceptaron a las víctimas, cuyos cuerpos fueron posteriormente hallados sin vida en un potrero de la zona. Las autoridades aún no han confirmado la identidad de los fallecidos, pero ya se encuentran en el lugar realizando las investigaciones correspondientes.
Este último hecho se suma a una ola de violencia que ha cobrado la vida de al menos 42 personas en escenarios de asesinatos múltiples en lo que va del año, incluyendo mujeres y menores de edad.
Migdonia Ayestas, directora del Observatorio de la Violencia de la UNAH, calificó la situación como alarmante. “En un solo lugar, aunque el objetivo sea uno, están matando a tres. Eso es un mensaje de miedo para la población”, declaró.
La investigadora también alertó sobre el aparente fracaso del estado de excepción vigente en Honduras desde 2022. “Los delincuentes no respetan normas ni autoridades, y esto refleja que los grupos criminales tienen el control en muchas zonas del país”, dijo.
Los departamentos más golpeados por estos crímenes múltiples son Francisco Morazán, Colón, Ocotepeque, Olancho, Yoro, Comayagua y Cortés. En San Pedro Sula, esta es la segunda masacre registrada solo en marzo, luego de que cuatro personas fueran ejecutadas en el sector Rivera Hernández el pasado día 19.
Desde el inicio del estado de excepción, Honduras acumula 87 masacres a nivel nacional, reflejando un repunte del 100% respecto al mismo período del año anterior, según datos del Observatorio de la Violencia.
A pesar de las medidas de militarización y operativos conjuntos anunciados por el gobierno, los hechos violentos continúan sembrando el miedo entre la ciudadanía y evidencian los desafíos aún pendientes en la lucha contra el crimen organizado.