Suplantación de identidad en Honduras va en aumento y alcanza más de 1,800 casos en una década
El Ministerio Público de Honduras ha registrado 1,813 casos de suplantación y usurpación de identidad entre 2014 y febrero de 2025, según la solicitud de información MP-3062-2025, este delito ha crecido de forma sostenida: en 2014 apenas se documentaron 16 denuncias, pero al cierre de 2024 la cifra ascendió a 338, y en los primeros dos meses de 2025 ya se reportaban 66 casos.
Expertos de la Dirección General de Medicina Forense advirtieron que esta práctica representa un riesgo creciente, ya que se comete en espacios cotidianos como oficinas, universidades e instituciones públicas, donde personas usan identidades falsas para obtener herencias, beneficios económicos o evadir la justicia. “Este problema es serio, debido a que cientos de personas son sepultadas cada año sin ser identificadas”, indicaron.
Las redes criminales aprovechan las debilidades del sistema para manipular documentos como el Documento Nacional de Identificación (DNI) o actas de defunción; Gonzalo Sánchez, especialista en seguridad, señaló que estos delitos solo ocurren con complicidad dentro del Registro Nacional de las Personas. “Los criminales siempre buscan ocultar su verdadera identidad para no ser atrapados fácilmente por la Policía”, afirmó.
Aunque el RNP ha implementado tecnologías biométricas y controles de verificación, los casos siguen ocurriendo, incluso entre personas particulares que buscan cobrar seguros, herencias o pensiones de jubilados fallecidos, algunas instituciones como Injupemp realizan actualizaciones periódicas para prevenir fraudes con identidades de pensionados.
El 75 % de los casos de suplantación de identidad se concentran en tres departamentos: Atlántida, Cortés y Francisco Morazán, las autoridades reconocen que el problema no solo persiste, sino que va en aumento, lo que representa un desafío urgente para la seguridad y la transparencia institucional del país.
El Ministerio Público de Honduras ha registrado 1,813 casos de suplantación y usurpación de identidad entre 2014 y febrero de 2025, según la solicitud de información MP-3062-2025, este delito ha crecido de forma sostenida: en 2014 apenas se documentaron 16 denuncias, pero al cierre de 2024 la cifra ascendió a 338, y en los primeros dos meses de 2025 ya se reportaban 66 casos.
Expertos de la Dirección General de Medicina Forense advirtieron que esta práctica representa un riesgo creciente, ya que se comete en espacios cotidianos como oficinas, universidades e instituciones públicas, donde personas usan identidades falsas para obtener herencias, beneficios económicos o evadir la justicia. “Este problema es serio, debido a que cientos de personas son sepultadas cada año sin ser identificadas”, indicaron.
Las redes criminales aprovechan las debilidades del sistema para manipular documentos como el Documento Nacional de Identificación (DNI) o actas de defunción; Gonzalo Sánchez, especialista en seguridad, señaló que estos delitos solo ocurren con complicidad dentro del Registro Nacional de las Personas. “Los criminales siempre buscan ocultar su verdadera identidad para no ser atrapados fácilmente por la Policía”, afirmó.
Aunque el RNP ha implementado tecnologías biométricas y controles de verificación, los casos siguen ocurriendo, incluso entre personas particulares que buscan cobrar seguros, herencias o pensiones de jubilados fallecidos, algunas instituciones como Injupemp realizan actualizaciones periódicas para prevenir fraudes con identidades de pensionados.
El 75 % de los casos de suplantación de identidad se concentran en tres departamentos: Atlántida, Cortés y Francisco Morazán, las autoridades reconocen que el problema no solo persiste, sino que va en aumento, lo que representa un desafío urgente para la seguridad y la transparencia institucional del país.