Honduras enfrenta una preocupante realidad social: más de 900,000 jóvenes no estudian ni trabajan, un fenómeno conocido como el de los “ninis”, que representa un enorme desafío para el desarrollo económico y social del país. El dato fue revelado durante el foro regional Foros HRN-TSi, donde expertos de Honduras, Costa Rica y El Salvador analizaron el impacto y posibles soluciones a este problema.
Según Yeny Antúnez, oficial de Política Económica del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), el 80 % de los “ninis” en Honduras son mujeres y el 57 % vive en zonas rurales, lo que limita aún más sus posibilidades de acceso a educación y empleo formal.
Desde Costa Rica, el economista Leiner Vargas reconoció que, aunque su país ha recuperado los niveles de empleo previos a la pandemia, aún entre 100,000 y 150,000 jóvenes permanecen fuera del sistema educativo y laboral, muchos de ellos subsistiendo en la economía informal. Vargas enfatizó la necesidad de capacitación tecnológica para mujeres, como vía clave para su inclusión.
En el caso de El Salvador, Francisco Zelada, secretario del Sindicato de Maestros, alertó sobre el aumento en la deserción escolar: de 20,000 estudiantes en 2023 a una proyección de 25,000 en 2024, y destacó que el país tiene más de 400,000 “ninis”, en su mayoría jóvenes.
Los panelistas coincidieron en que la falta de oportunidades fomenta la informalidad, la migración y hasta el crimen. Entre las soluciones planteadas, Yeny Antúnez mencionó la necesidad de recuperar políticas de inserción como la derogada Ley de Empleo por Hora, que permitía a los jóvenes acceder a plazas laborales con mayor flexibilidad.
Cohep ha propuesto un “pacto por el empleo” para fomentar la formalidad y atraer inversión. Actualmente, a través del portal Empleo Conecta, hay 800 vacantes disponibles en 300 empresas, como una muestra de las oportunidades que aún están abiertas.
Zelada, por su parte, criticó los recortes en educación en El Salvador y advirtió que el asistencialismo derivado de las remesas ha generado una cultura que desincentiva el trabajo en muchas comunidades.
El fenómeno de los “ninis” representa uno de los principales retos para Centroamérica, y su atención requiere políticas públicas integrales, inversión en educación y programas de inserción laboral con enfoque en género y ruralidad.
Honduras enfrenta una preocupante realidad social: más de 900,000 jóvenes no estudian ni trabajan, un fenómeno conocido como el de los “ninis”, que representa un enorme desafío para el desarrollo económico y social del país. El dato fue revelado durante el foro regional Foros HRN-TSi, donde expertos de Honduras, Costa Rica y El Salvador analizaron el impacto y posibles soluciones a este problema.
Según Yeny Antúnez, oficial de Política Económica del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), el 80 % de los “ninis” en Honduras son mujeres y el 57 % vive en zonas rurales, lo que limita aún más sus posibilidades de acceso a educación y empleo formal.
Desde Costa Rica, el economista Leiner Vargas reconoció que, aunque su país ha recuperado los niveles de empleo previos a la pandemia, aún entre 100,000 y 150,000 jóvenes permanecen fuera del sistema educativo y laboral, muchos de ellos subsistiendo en la economía informal. Vargas enfatizó la necesidad de capacitación tecnológica para mujeres, como vía clave para su inclusión.
En el caso de El Salvador, Francisco Zelada, secretario del Sindicato de Maestros, alertó sobre el aumento en la deserción escolar: de 20,000 estudiantes en 2023 a una proyección de 25,000 en 2024, y destacó que el país tiene más de 400,000 “ninis”, en su mayoría jóvenes.
Los panelistas coincidieron en que la falta de oportunidades fomenta la informalidad, la migración y hasta el crimen. Entre las soluciones planteadas, Yeny Antúnez mencionó la necesidad de recuperar políticas de inserción como la derogada Ley de Empleo por Hora, que permitía a los jóvenes acceder a plazas laborales con mayor flexibilidad.
Cohep ha propuesto un “pacto por el empleo” para fomentar la formalidad y atraer inversión. Actualmente, a través del portal Empleo Conecta, hay 800 vacantes disponibles en 300 empresas, como una muestra de las oportunidades que aún están abiertas.
Zelada, por su parte, criticó los recortes en educación en El Salvador y advirtió que el asistencialismo derivado de las remesas ha generado una cultura que desincentiva el trabajo en muchas comunidades.
El fenómeno de los “ninis” representa uno de los principales retos para Centroamérica, y su atención requiere políticas públicas integrales, inversión en educación y programas de inserción laboral con enfoque en género y ruralidad.